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el atletismo se encuentra en mi ADN

el atletismo se encuentra en mi ADN
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Dueña de innumerables récords y digna representante del atletismo venezolano, Elsa Antúnez, ha consolidado una carrera deportiva espectacular.

Desde sus inicios, la mujer, nativa del municipio Sucre, logró ganarse el cariño de sus admiradores, el respeto de todos los competidores y el carisma de una deportista que conquistó la pista con naturalidad.

Pisó fuerte como atleta y  hoy en día marca la pauta como coordinadora general de deporte de la Universidad del Zulia (LUZ).

La icónica ‘Gacela Negra’, porque así la bautizó la prensa, hace un recuento de cómo fueron esos días en los que protagonizó los principales titulares de la prensa imponiendo marcas y metiéndose al bolsillos nuevas victorias.

– ¿Cómo nace Elsa Antúnez?

–Elsa Antúnez nace en la costa, en un caserío llamado Los Dolores. Allí viví hasta los 8 años de edad, cuando mi familia decidió mudarse a Maracaibo. Aunque desde muy pequeña siempre me gustó correr y todo el tiempo estaba corriendo, no practiqué el deporte, sino hasta que llegué a la ciudad.

Primero pasé por el voleibol porque en la escuela donde estudiaba no ofrecían atletismo. Fue a los 13 años que  comienzo a estudiar el bachillerato en la Escuela Técnica Industrial cuando me inicio en el mundo del deporte. Cantaba, bailaba y estaba en todo tipo de actividades complementarias, entre eso, el atletismo.

– ¿Por qué el atletismo como disciplina y no otro deporte?

–Desde niña me gustaba correr mucho. Todo lo hacía corriendo. Iba a la tienda a hacer un mandado y corría. Mis hermanos, de hecho, me tenían sobrenombres porque nunca paraba de correr. De ahí mi habilidad para el atletismo.

–Una vez ya en el mundo del atletismo, ¿Cómo te preparabas?, ¿Cómo distribuías el tiempo?

–Fíjate que practiqué el deporte y lo coordiné con mis estudios al mismo tiempo. Dándole la importancia que cada área requería sin descuidar la otra. Eso me permitió formarme como atleta y profesional.

Hubo un profesor de educación física que influyó mucho en mí, su nombre era Huberto Bohórquez y fue un guía importante cuando apenas iba comenzando. Luego de él, vinieron muchos entrenadores, hasta que finalmente yo misma me preparaba.

– ¿Cómo era el deporte en aquella época?

–El deporte era menos reconocido que ahora. Hay diferencias, sin embargo, algo en lo que tienen similitud es en que las categorías menores sufren mucho porque no se les atiende.

Ahorita, ciertamente, los atletas viajan y ganan medallas, por lo que se les entregan casas, sin embargo, yo apuesto más a que se les provea estudio, que es la mayor alimentación que un ser humano puede tener.

–De todas las competencias en que la participó, ¿Cuáles han tenido mayor significación para usted?

–Bueno, todas mis competencias han significado mucho para mí, cada una ha tenido un significado diferente pero han habido unas que me han marcado, por lo menos, yo fui a un Centroamericano del Caribe Universitario donde batí un récord en 100 metros y eso me marcó mucho porque yo tenía dudas sobre si iba a ganar y hacer una marca como la que hice esa vez.

Recuerdo que la competencia fue adelantada para enero y se tenía prevista desde un comienzo para marzo, por lo que se tuvo que achicar la preparación.

Otra competencia de gran valor, fue en un Centroamericano de Atletismo, en México, puesto que yo llegué detrás, muy cerca de Marlin Otei  quien había ido a cuatro olimpiadas siendo finalista y medallista. El ocupar el segundo lugar me dio una gran decepción,  debido a que era mi marca para ir a los Panamericanos, en Puerto Rico y a mí me bajaron del avión, porque no gané.

– ¿Posee alguna marca aún vigente?

–Todavía tengo un récord nacional universitario que es el de los 100 metros (11, 6), y tiene 41 años.

–En el año 2010 ingresó al Salón de la Fama de las glorias del atletismo en el país, ¿Qué significó para usted el hecho de pertenecer en este exclusivo grupo?

–Me siento súper orgullosa y muy contenta, ese reconocimiento es parte de lo que aspira un atleta. Son las cosas que reconocen el trabajo de uno y nuestra trayectoria.

– ¿Qué deportistas de los que están en la pista tiene un futuro prometedor?

–Ahorita tenemos a Yulimar Rojas, Alberth Bravo, y Nercely Soto. Ellos son atletas con unas condiciones naturales increíbles. Son atletas que yo admiro muchísimo y que sé que van a dar mucho porque aún están muy jóvenes.

–Desde su perspectiva como deportista y entrenadora, ¿Qué se necesita para ser un atleta?

–Cualquier persona puede ser atleta, pero no todo el mundo llega a tener grandes condiciones, puesto que para el atletismo, por lo menos, el velocista viene con eso en sus genes. Además, debe cumplir con  ciertos requisitos físicos, como por ejemplo su altura.

Además de las condiciones naturales, para ser atleta se necesita disciplina, dedicación, amor por lo que se está haciendo, seriedad, preparación psicológica y física. Es un deporte bastante exigente, porque la persona no se representa asimismo, sino que representa a un estado, a un país.

– ¿Su recomendación para las nuevas generaciones?

–A las nuevas generaciones las invito a practicare el deporte, pese a las adversidades que puedan existir. Deben formarse de manera deportiva, pero también profesional. Trabajen con pasión, dedicación y disciplina, pero sobre todo con amor por lo que hacen, eso los hará diferentes.

Elsa destacó como una de las mejores atletas de la historia venezolano a finales de los años 60, durante los 70 y mediados de los 80. En escenarios nacionales, logró imponerse con marcas juveniles en Salto (100 metros planos) y en Salto Alto.

También, a nivel internacional, selló un récord Suramericano en salto largo juvenil, en los Juegos Bolivarianos en 100 y 200 metros. La “Gacela Negra” siempre será recordada por sus logros y carisma.

 

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