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6 de noviembre 2012

Olvídate de las espinillas con estos fáciles consejos

Cuando somos adolescentes nos engañan diciéndonos que el acné se nos va a quitar cuando seamos grandes y que es algo por lo que todas pasamos. La verdad es que este problema no tiene edad, y a veces resulta que somos adultas y seguimos plagadas de estas pequeñas imperfecciones.

Los tips que te vamos a dar a continuación son en caso de tener acné moderado; si sufres de acné en más de 30% de tu rostro o granos mayores a 1cm de diámetro te recomendamos consultar un dermatólogo. Según publicó el portal Actitudfem, el acné es tratable y un especialista te puede proporcionar medicamentos que disminuyen tus glándulas sebáceas para disminuir el problema.

Si tu problema son pequeñas imperfecciones constantes que te tienen harta, pero no ameritan un médico, sigue estos sencillos pasos:

1. “Secar” los granos no funciona. El resecar las imperfecciones puede ser muy contraproducente. La piel agrietada es más propensa al acné, por lo que es muy importante mantenerla humectada.

Necesitas crema especial para la cara que no contenga aceite y sea especial para pieles grasas o mixtas. Marcas como Neutrogena tienen incluso humectantes especiales para pieles propensas al acné y las puedes encontrar en el supermercado.

Usa una crema ligera en las noches y las mañanas. Para saber si es adecuada para tu tipo de piel coloca una gota sobre la piel de tu antebrazo y fíjate que se absorba rápido y que no quede una capa grasosa.

2. Evita lavar en exceso. Siempre hay una tía o una abuelita que hace el comentario “nada mas lávate bien la cara” pero la realidad es que no tiene mucho que ver. De hecho, el lavar tu cara de más te puede provocar acné.

Dos veces al día es suficiente. Usa un jabón especial para la cara pero evita exfoliarte todos los días. La tentación de tallar tu cara con un jabón poroso o con pequeñas perlitas puede ser grande, pero limítalo a una vez cada tres días para no resecar.

No uses esponjas ni cepillos. Lava bien tus manos y usa las yemas de los dedos. Se gentil, tu rostro sufre lo suficiente sin que te talles las mejillas como si quisieras encontrarte otro rostro.

3. No te toques. Ésta es la ley del acné. Tocarte la cara resulta en más granos, ya sea porque le agregas bacterias al problema o porque te lastimas la piel hasta sacarte sangre. No sólo es más difícil maquillar la piel enrojecida, también tarda más en sanar.

Para evitar tocarte la piel sugerimos que la maquilles adecuadamente. Es más fácil mantener tus manos alejadas de tu cara si sabes que no se te notan las imperfecciones y que tocarte puede hacer que se te caiga el maquillaje.

4. Maquíllate adecuadamente. Primero debes escoger el maquillaje correcto. Considera una base que sea especial para pieles grasas o sea anti-acné como Clinique o uno a base de minerales. Coloca en la palma de tu mano una gota de maquillaje y agrégale dos gotas de crema humectante. Mézclalos para formar una base más ligera y aplícala sobre todo tu rostro.

Una vez que cubras tu rostro de manera uniforme usa otra gota de maquillaje (sin humectante) y una brocha para las imperfecciones más grandes. Checa este tutorial de cómo maquillarte si tienes acné.

5. El shampoo. El cabello graso o mixto puede contribuir a la formación del acné. Aun si tus puntas son resecas, cuando se te engrasa fácilmente la frente o las raíces del cabello te pueden afectar.

Para combatirlo compra un shampoo anti caspa que contenga ácido salicílico (como Head & Shoulders) e intercálalo con tu shampoo regular. Recuerda, acondicionador sólo en las puntas.

Si tu acné se vuelve más severo en ciertos días del mes podría ser un problema hormonal. En algunas ocasiones se puede solucionar con pastillas anticonceptivas pero te recomendamos visitar un médico antes de comenzar este régimen (sobre todo si no eres sexualmente activa).